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	<title>FAPE &#8211; Periodismo ULL</title>
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	<description>Diario digital de la Universidad de La Laguna</description>
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		<title>El periodismo en red, un diamante en bruto</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Jorge Miranda Rguez.]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 13 Jan 2018 15:04:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
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					<description><![CDATA[Los medios de comunicación digitales representan una gran oportunidad para las nuevas generaciones de periodistas y, además, cuentan con un amplio abanico de ventajas técnicas. Entre ellas, Daniel Pinelo, cofundador de 'Daute Digital', destaca "la facilidad y flexibilidad de autocorrección".]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Los medios de comunicación digitales representan una gran oportunidad para las nuevas generaciones de periodistas. A pesar de su reciente lanzamiento, se han convertido en una vía de escape para aquellos que, desalentados por la difícil coyuntura de la profesión, rastrean el mercado laboral en busca de un trabajo digno y fiel a las voluntades periodísticas. La inmediatez, la autocorrección y la independencia se configuran como las principales ventajas de un género innovador y polifacético.</p>
<p>Desde hace seis años, la <a href="https://www.itu.int/es/Pages/default.aspx" target="_blank" rel="noopener">Unión Internacional de Telecomunicaciones</a> (UIT), a través del informe <em>Digital Life 2006</em>, auguraba un éxito rompedor al periodismo en red. Las comunicaciones son cada vez “más digitales, más móviles y más anchas”, resumía por entonces Lara Srivastava, integrante de la división de Nuevos Programas de la UIT.</p>
<h3>El auge de la comunicación en red</h3>
<hr />
<p>Según los resultados del estudio, los medios de comunicación digitales eran ya los más utilizados por la población, aventajando hasta entonces a la todopoderosa televisión. Las personas entre 18 y 54 años dedicaban cerca de 16 horas semanales a los medios digitales, frente a las 13 de la televisión, las ocho de la radio y las dos horas reservadas a la prensa. Hoy en día, el auge de la comunicación en red es ya una realidad.</p>
<p>Sin embargo, no se recogen datos precisos sobre el número exacto de medios digitales en activo en España. A pesar de que ni la <a href="http://fape.es/" target="_blank" rel="noopener">FAPE</a> (Federación de Asociaciones de la Prensa) ni la <a href="http://www.apmadrid.es/" target="_blank" rel="noopener">APM</a> (Asociación de la Prensa de Madrid) tengan información sobre el tema, desde la <a href="http://www.aeepp.com/" target="_blank" rel="noopener">AEEPP</a> (Asociación Española de Editoriales de Publicaciones Periódicas) reconocen cerca de 763 diarios digitales. No obstante, Carlos Astiz, secretario general de la Asociación, estima la cifra en “más de 3000”.</p>
<p>En la misma línea se mueve Fernando García Mongay, coordinador del Congreso de Periodismo Digital: “Sin contar blogs es muy posible que haya centenares, tal vez miles de publicaciones electrónicas que puedan ser consideradas como medios, aunque tengan muy distintos tamaños y sus intereses vayan de la información general a otros más especializados».</p>
<h3> Internet es el medio más creíble, con una valoración de 7,68 puntos</h3>
<hr />
<p>Para refrendar el buen momento del periodismo en red, <a href="http://iabspain.es/" target="_blank" rel="noopener">IAB Spain</a>, la Asociación de Publicidad, Marketing y Comunicación Digital en España, realizó un análisis titulado <em>Primer Estudio de los Medios de Comunicación Online</em>. En dicho informe, los encuestados manifestaron que Internet es el medio más creíble, con una valoración de 7,68 puntos. Por detrás le siguen el periódico (6,52), la radio (6,44) y la televisión (6,36). Además, sitúan a la prensa online como el soporte que más credibilidad y confianza les aporta.</p>
<p>Por si no fuera poco, el número de empleados en medios digitales no para de crecer. Según un estudio de U.S. Bureau of Labor Statistics, ya son 198 000 personas las que trabajan en medios de comunicación online estadounidenses, frente a las 30 000 de los años noventa. En total, un crecimiento de 6,6 empleados en apenas 26 años.</p>
<p>Los medios de comunicación digital cuentan con un amplio abanico de ventajas técnicas. Su estructura permite la combinación de texto, imagen o vídeo, pero también goza de beneficiosos requisitos fiscales para su constitución. Para Fernando Palarea Martín, Graduado en Periodismo en la <a href="https://www.ull.es/" target="_blank" rel="noopener">Universidad de la Laguna </a>y creador de <a href="http://eldorsal.com/" target="_blank" rel="noopener"><em>ElDorsal.com</em></a>, “un medio digital debe estudiar los requisitos fiscales del momento, ya que inicialmente no necesitan reconvertirse en sociedades mercantiles”. Por ello, para la puesta en marcha del medio de comunicación “tan solo se necesita un servidor, que oscila entre los 3 y los 6 € al mes, y un dominio”, afirma.</p>
<p>“Montar un medio <em>online</em> hoy es baratísimo”, apunta Daniel Pinelo Casas, también graduado en Periodismo por la Universidad de La Laguna y cofundador de <a href="https://dautedigital.es/" target="_blank" rel="noopener"><em>Daute Digital</em></a>. No obstante, considera que la gran virtud del medio web va más allá de cuestiones comerciales: “El periodismo digital lo conjuga todo. Todo lo que ofrece la prensa, la radio y la televisión se puede compatibilizar en un mismo soporte”. Una postura con la que Fernando Palarea se muestra escéptico, pues reconoce que “trasladar todo lo que se hace en papel a lo digital no sirve para nada”.</p>
<p>La cercanía y la rápida respuesta del periodismo en red permiten el intercambio de información entre el medio de comunicación y el usuario. La capacidad de interacción se convierte, por tanto, en una de las características fundamentales del medio web. “La inmediatez no es un problema. El medio digital ofrece la facilidad y flexibilidad de autocorrección en cualquier momento. Cualquier medio convencional tendría que corregir su información 24 horas después de publicarla”, explica Palarea.</p>
<h3> La publicidad: héroe y villano</h3>
<hr />
<p>La principal fuente de financiación de los medios online es la publicidad. En España, la inversión durante el primer semestre de 2016 ascendió hasta los 754 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 24,4 % respecto al semestre del año anterior. Para 2017 se estima una inversión cercana a los 547 mil millones de dólares, de los cuales el 33,3 % será para los medios digitales, informa IAB Spain. Sin embargo, la búsqueda de capital puede convertirse en un verdadero quebradero de cabeza.</p>
<p>“Las empresas, aunque sean muy pequeñas, están acostumbradas a anunciarse en los medios convencionales. Convencer a una pequeña empresa de que es más rentable publicitarse en un medio digital que, por ejemplo, en una radio es complicado”, razona Daniel Pinelo. En el mismo sentido, Fernando Palarea opina que “el inconveniente principal está en la propia sociedad”, es decir, radica en la dificultad de que “patrocinadores y comerciantes se convenzan en apostar por el periodismo digital”.</p>
<p>Tal es la influencia de la publicidad sobre los medios de comunicación, que muchas veces incide en la propia independencia del periodista respecto de su empresa informativa. Pero, ¿qué ocurre en el periodismo online? “En los medios digitales somos nuestros propios jefes y no nos compra nadie. En los medios convencionales, por el contrario, se compra el silencio. En gran medida, por la propia publicidad del medio de comunicación”, analiza Palarea. Una idea con la que también comulga Daniel Pinelo: “Cuanto menos dependas de la publicidad más independencia vas a tener. En un medio tradicional la publicidad está por encima de la línea editorial del medio de comunicación”.</p>
<p>Leticia Dorta, graduada en Periodismo en la <a href="http://www.us.es/" target="_blank" rel="noopener">Universidad de Sevilla</a> y cofundadora de <em>Daute Digital</em>, eleva la problemática a cuestiones morales y éticas: “La conciencia deontológica está por encima del dinero”.</p>
<p>El Gobierno de Mariano Rajoy anunció en diciembre de 2016 una bajada de impuestos para las publicaciones digitales, a fin de concluir con la discriminación respecto al papel. Así lo reconoció también Luis de Guindos, ministro de Economía, que anunció el pasado martes que, una vez aprobado por la Unión Europea, el IVA aplicado a libros y periódicos electrónicos pasará del actual tipo general del 21 % al reducido 4 %. Una nueva ventaja que, agregada a las anteriores, pone de manifiesto el rendimiento y la repercusión de los medios digitales.</p>
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		<title>La publicación de datos clínicos, un debate por resolver</title>
		<link>https://periodismopre.ull.es/la-publicacion-de-datos-clinicos-un-debate-por-resolver/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jorge Miranda Rguez.]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 30 Dec 2017 17:00:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[Andreas Lubitz]]></category>
		<category><![CDATA[FAPE]]></category>
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		<category><![CDATA[Saida Prieto]]></category>
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					<description><![CDATA[La filtración de las historias de los pacientes genera todavía, a día de hoy, gran controversia en la ética y deontología periodística. Según Patricia Matey, periodista en el campo de la salud, “el profesional de la información no tiene que mirar hacia dónde está la culpa, sino hacia su propia responsabilidad”.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>La filtración de historias clínicas, y su posterior difusión en los medios de comunicación, requiere un análisis ético y moral que guíe el modelo de actuación de los periodistas. La colisión entre el derecho a la información y a la intimidad del paciente pone de relieve una problemática que ni los propios códigos deontológicos son capaces de resolver. ¿Prevalece el interés público sobre la privacidad? ¿En qué casos está legitimado el periodista para informar sobre datos de interés personal? A continuación, dos casos con desenlaces opuestos.</p>
<p>14 de junio de 2016. El Juzgado de lo Penal número de 3 de Santa Cruz de Tenerife condena a tres personas acusadas de filtrar el historial clínico de Saida Prieto, candidata a Reina del Carnaval chicharrero que en febrero de 2013 estuvo a punto de perder la vida por quemaduras de diverso grado. El fallo del juez obliga a los condenados a pagar a la joven una indemnización de 5000 euros por descubrimiento y revelación de secretos.</p>
<p>La crónica del suceso comienza en la tarde del 7 de febrero de 2013, cuando un trabajador del Hospital Universitario de Canarias accede y filtra el historial clínico de Saida Prieto a otro acusado, Mario Iznaola Quintana. Entonces, ambos pactan traspasar la información al tercer condenado, un popular comunicador llamado José Bolorino Castro, que publica los datos en las redes sociales a fin de obtener rédito profesional. La historia, que despertó gran expectación en la sociedad, acabó en los tribunales tras la denuncia del gerente del Hospital, el hermano de la afectada y la propia víctima. En este caso, un ejemplo de cómo la justicia actuó de servicio ante la difusión pública de una información reservada.</p>
<h4>El caso de Andreas Lubitz</h4>
<hr />
<p>24 de marzo de 2015. Andreas Lubitz, copiloto de la compañía Germanwings, estrella deliberadamente el avión que dirigía contra los Alpes franceses, causando la muerte de los 149 pasajeros que iban a bordo. Medios de comunicación como <em>Der Spiegel</em>, <em>Bild</em> o <em>The New York Times</em> filtran los problemas físicos y psicológicos que padecía el miembro de la tripulación. Algunos medios alemanes llegaron incluso a asegurar que durante su etapa de formación en 2009 estuvo de baja por “depresión o agotamiento por estrés profesional” y recibió tratamiento psiquiátrico “de forma regular”, llegando a “medicarse”. Con motivo de la filtración, redes sociales como Facebook cierran automáticamente la cuenta del copiloto alemán.</p>
<p>En este caso, no se presentó denuncia por ninguna de las partes. Además, ningún medio llegó nunca a revelar el dossier íntegro del afectado, como sucedió en el primer incidente. Sin embargo, ambos suponen una intromisión sin consentimiento en la privacidad del paciente. La diferencia radica en el interés público de ambos casos. ¿Qué dicen los códigos deontológicos al respecto?</p>
<p>El Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, al igual que la FAPE (Federación de Asociaciones de Periodistas de España), cuenta con su correspondiente código deontológico. Para remitirnos a la problemática, debemos detenernos en el Capítulo V, donde encontramos la exposición del artículo 27.</p>
<p>Su contenido se muestra tajante en cuanto a la responsabilidad del profesional médico y la conservación del secreto: “El secreto comporta para el médico la obligación de mantener la reserva y la confidencialidad de todo aquello que el paciente le haya revelado y confiado, lo que haya visto y deducido como consecuencia de su trabajo y tenga relación con la salud y la intimidad del paciente, incluyendo el contenido de la historia clínica”, desarrolla.</p>
<p>Gabriela González Rodríguez, pediatra en el Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín, analiza la cuestión a través de su dilatada experiencia profesional. Desde la perspectiva médica, el tratamiento del historial clínico debe tratarse “con el único objetivo de servir de beneficio al propio paciente y, al mismo tipo, garantizar calidad y asistencia médica”.</p>
<p>“Estamos hablando de información privada del paciente, y solo puede traspasarse en circunstancias muy específicas”, motivo por el cual los profesionales en medicina “deben respetar siempre los códigos deontológicos”, argumenta González.</p>
<h4>Publicar o no publicar, al servicio del qué informativo</h4>
<hr />
<p>El Código Deontológico de la FAPE no aporta, ni mucho menos, una respuesta clara al problema. Para analizarlo en profundidad, debemos detenernos en el cuarto epígrafe del texto, que se refiere a la colisión del derecho a la información con la propia imagen e intimidad de las personas.</p>
<p>“Solo la defensa del interés público justifica las intromisiones o indagaciones sobre la vida privada de una persona sin su previo consentimiento”, expone el primer apartado del artículo. Sin embargo, el tercer punto matiza: “Las restricciones sobre intromisiones en la intimidad deberán observarse con especial cuidado cuando se trate de personas ingresadas en Centros hospitalarios o en instituciones similares”.</p>
<p>El Código Deontológico no prohíbe la difusión o publicación de datos de interés privado, tan solo recomienda que se traten “con especial cuidado” este tipo de informaciones, a fin de no lastimar la sensibilidad de los afectados. Entonces, un periodista podría revelar el padecimiento o enfermedad de un paciente si el qué informativo supera las limitaciones que impiden su difusión.</p>
<h4>“La información clínica de los pacientes es muy sensible y está muy protegida”</h4>
<hr />
<p>María Valerio es Licenciada en Periodismo por la Universidad de Sevilla. Durante 14 años ha colaborado en la sección de salud del diario <em>EL MUNDO</em> y desde julio trabaja en Berbés Asociados, agencia de comunicación especializada en salud. “Salvo que la información tenga un gran interés informativo, la información clínica de los pacientes es muy sensible y está muy protegida”, opina.</p>
<p>Tanto el periodista como la fuente informativa se exponen a una gran responsabilidad. Pero, ¿quién tendría mayor grado de culpabilidad: el periodista por la difusión de la información o la fuente por la filtración del historial? Para Valerio, cada uno se somete a diferentes responsabilidades, relacionadas con la profesión que desempeñan: “Si un sanitario accede a la historia clínica de un paciente y filtra esa información tendría sus propias sanciones administrativas y legales en caso de ser descubierto. Pero en lo que atañe a la publicación, la responsabilidad es del periodista y del medio”, apunta.</p>
<p>Para evitar tales consecuencias, el periodista debe ser prudente y riguroso con sus informaciones: “El periodista debe ser responsable de sus informaciones, de la veracidad de lo que publica, de que esté contrastado, de que no viole ningún derecho y de que la información no se haya obtenido ilegalmente”, advierte.</p>
<p>En la misma línea se posiciona Patricia Matey, periodista especializada en salud, medicina y biociencia: “Un periodista que recoja esa historia clínica deberá asegurarse muy bien de que sea verídica y atienda a un interés informativo bien marcado, pues puedes convertirte en cómplice de un delito”, valora. Para que se den tales circunstancias, tendríamos que estar ante situaciones “muy graves”. En cualquier caso, “el periodista no tiene que mirar hacia dónde está la culpa, sino hacia su propia responsabilidad”, concluye.</p>
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