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	<title>Bioética &#8211; Periodismo ULL</title>
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	<description>Diario digital de la Universidad de La Laguna</description>
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	<title>Bioética &#8211; Periodismo ULL</title>
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	<item>
		<title>Los dilemas profesionales detrás de las nuevas prácticas de la ciencia</title>
		<link>https://periodismopre.ull.es/los-dilemas-profesionales-detras-de-las-nuevas-practicas-de-la-ciencia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Micaela A. Obregón]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 17 May 2019 06:20:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencias de la Salud]]></category>
		<category><![CDATA[Bioética]]></category>
		<category><![CDATA[Biomedicina]]></category>
		<category><![CDATA[Domingo Fernández Agis]]></category>
		<category><![CDATA[Emilio José Sanz]]></category>
		<category><![CDATA[Máster de Bioética]]></category>
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					<description><![CDATA[Los avances en el conocimiento científico han estado en un permanente juicio maniqueísta por parte de los sesgos morales de la opinión pública. Ahora, la deontología médica impulsa el nacimiento de la bioética, pero ¿qué significa exactamente este concepto?]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Durante estos dos últimos siglos hemos asistido a una increíble evolución de los avances científicos que nos han permitido ampliar en gran medida el conocimiento de nosotros mismos y de nuestro entorno. Si la física fue la ciencia que brilló en el siglo XX, la biología lo es por excelencia en esta centuria con el nacimiento de una medicina científica. Así lo sentencia Bartolo Luque en su libro <em>El mundo es un pañuelo</em>: «El siglo XX fue el siglo del átomo. El siglo XXI será el siglo del gen. La cara serán avances en medicina y en salud sin precedentes. Y la cruz: nuevas armas biológicas que nunca imaginó la humanidad».</p>
<p>Sin embargo, desde siempre existe un conflicto en el raciocinio humano entre lo que es factible y lo que se considera admisible. La aplicación del conocimiento vive en un permanente juicio maniqueísta que empeora si entran en juego las convicciones morales. Hitos como la reproducción asistida, la modificación genética o los trasplantes de órganos han revolucionado por completo el paradigma de la biomedicina y han planteado delicadas cuestiones marcadas por la controversia. La puesta en práctica de técnicas que pueden tener un impacto concreto o incluso global en aspectos esenciales de la vida humana requiere unas pautas concretas y consensuadas que en ocasiones son difíciles de alcanzar.</p>
<p>De la dicotomía entre ciencia y ética surge la bioética. En España se consolida como disciplina a lo largo de los últimos cincuenta años y proliferan muchas publicaciones, seminarios y programas de experto, entre otras cosas, en varias universidades del territorio nacional. Tanto es así, que la Universidad de La Laguna impulsará la décima edición del <a href="https://www.ull.es/masteres/bioetica-bioderecho/" target="_blank" rel="noopener">Máster en Bioética y Bioderecho</a>, dirigido por Emilio José Sanz y cuya preinscripción acaba mañana, 17 de mayo.</p>
<h4>La posguerra precipitó el nacimiento de la especialidad</h4>
<hr />
<p>La Bioética es un área del conocimiento relativamente nueva dedicada abordar desde el enfoque de los derechos humanos las prácticas médicas y a construir los principios para la conducta más apropiada con respecto a la vida y al ambiente en el que pueden darse las condiciones adecuadas para la misma. Emilio Sanz, catedrático de Farmacología Clínica y director del Máster en Bioética y Bioderecho de la ULL, la concibe como un intento de incorporar valores intangibles en el manejo de los problemas biomédicos y de todas las ciencias de la vida. Sin embargo, incide en que se centra específicamente en conflictos que afectan a la relación clínica médico-paciente.</p>
<p>Las primeras discusiones acerca de las responsabilidades del científico hacia la ciencia y hacia la sociedad surgen tras la Segunda Guerra Mundial, cuando salieron a la luz los experimentos que los facultativos del régimen nazi llevaron a cabo con los prisioneros de los campos de concentración. A partir de ahí surge el <a href="http://www.bioeticanet.info/documentos/Nuremberg.pdf" target="_blank" rel="noopener">Código de Nuremberg</a>, uno de los documentos más importantes de la ética en la investigación médica.</p>
<p>Para Domingo Fernández Agis, profesor de Filosofía que imparte asignaturas en dicho máster, el <a href="https://pochicasta.files.wordpress.com/2009/03/concepto-bioetica.pdf" target="_blank" rel="noopener">origen del término</a> se puede situar en Estados Unidos, durante los años setenta. Sin contacto entre ellos, Van R. Potter y André Hellegers recurrieron por primera vez a este concepto.</p>
<h4>Principios básicos para la solución de problemas bioéticos</h4>
<hr />
<p>Los enunciados de los investigadores del <a href="https://kennedyinstitute.georgetown.edu/" target="_blank" rel="noopener">Kennedy Institute of Ethics</a> en 1971 sentaron las bases de los principios básicos para alcanzar las soluciones a los dilemas bioéticos. El primero de ellos es la autonomía, que consiste en respetar la voluntad y la libertad de decisión de las personas afectadas. El segundo es la beneficencia, es decir, buscar siempre un resultado beneficioso para los seres humanos a los que se aplican los nuevos descubrimientos y tecnologías biomédicas.</p>
<p>El tercer principio es la no maleficencia, cuyo fin es no hacer nada que pueda empeorar la situación clínica de un paciente y, por último, la justicia, que pretende fomentar la actuación siguiendo pautas que hagan posible el justo reparto entre las personas afectadas de los beneficios que aportan las nuevas tecnologías biomédicas.</p>
<p>Bajo estos principios, los temas más comunes que se debaten en este campo de la ciencia se refieren a las consecuencias de la investigación científica, a los fundamentos éticos de la propia experimentación, a la dignidad de los seres humanos a los que se aplican los avances biomédicos y a las consecuencias sobre el futuro de la especie humana y el resto de la naturaleza que tal progreso pueden tener.</p>
<p>No obstante, Sanz considera que el eje central es el respeto a las personas, así como la obligación que tienen los profesionales sanitarios de poner el interés del paciente por delante del propio. «En el fondo es mantener una relación de confianza con el paciente sustentada en el reconocimiento de la conciencia del médico que va a actuar con estos principios», subraya el catedrático.</p>
<figure id="attachment_101757" aria-describedby="caption-attachment-101757" style="width: 1000px" class="wp-caption aligncenter"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-101757 size-full" src="http://periodismo.ull.es/wp-content/uploads/2019/05/Bioética-ULL.jpg" alt="" width="1000" height="600" srcset="https://periodismopre.ull.es/wp-content/uploads/2019/05/Bioética-ULL.jpg 1000w, https://periodismopre.ull.es/wp-content/uploads/2019/05/Bioética-ULL-300x180.jpg 300w, https://periodismopre.ull.es/wp-content/uploads/2019/05/Bioética-ULL-768x461.jpg 768w, https://periodismopre.ull.es/wp-content/uploads/2019/05/Bioética-ULL-480x288.jpg 480w, https://periodismopre.ull.es/wp-content/uploads/2019/05/Bioética-ULL-833x500.jpg 833w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /><figcaption id="caption-attachment-101757" class="wp-caption-text">Canarias acogió el proyecto piloto de instaurar un Máster de Bioética. Foto: PULL</figcaption></figure>
<p>Sanz relata que hace veinte años apenas había comités de investigación clínica y los pocos que existían se estaban formando con personas altruistas, pero con poca formación. Además, no había ningún Comité de Ética Asistencial en los hospitales. En aquel momento, el profesor Carlos Romeo Casabona, catedrático de Derecho Penal, la profesora María José Amérigo, que entonces era una médico internista del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, que se había formado en Bioética en Canadá, y él mismo, junto con el Hospital Universitario de Canarias y la Facultad de Medicina, se plantearon la necesidad de montar un curso de formación para instruir a médicos, enfermeros y demás personal sanitario para que pudieran formar parte de los Comités de Ética Asistencial.</p>
<p>Como la movilidad entre islas es relativamente cara, asumieron que no era viable establecer un máster estándar presencial, por lo que llevaron a cabo un proyecto absolutamente piloto en España de un Máster de Bioética <em>online</em>. Ahora mismo llevan ya diez ediciones, con una gran cantidad de estudiantes en todas ellas y lo más relevante es que muchos están implicados, en la actualidad, en otros programas de formación dentro de su ámbito profesional.</p>
<h4>La bioética puede cambiar radicalmente la asistencia sanitaria</h4>
<hr />
<p>Las revoluciones en la ciencia se han visto enfrentadas en innumerables ocasiones con la opinión pública imperante. La <a href="https://elpais.com/tag/eutanasia/a" target="_blank" rel="noopener">eutanasia</a> y la reproducción asistida en combinación con la edición genética mediante la técnica <a href="https://elpais.com/tag/crispr/a/" target="_blank" rel="noopener">CRISPR</a> son cuestiones que están a la orden del día.</p>
<p>La filósofa española Victoria Camps lanza la siguiente pregunta: «¿Qué pasa cuando el dolor es insufrible o la calidad de vida está bajo mínimos y el hombre quiere hacer uso de su libertad para acabar la vida?». Interrogantes como este suponen un gran desafío no solo para la práctica profesional, sino también para la superación de los sesgos morales que permanecen en la sociedad del siglo XXI.</p>
<p>Sanz divide esta disciplina en dos grandes áreas: la bioética de la prensa y la bioética del día a día. «La primera se refiere a los temas muy llamativos como la utilización de embriones para las células madre o el suicidio asistido en pacientes que no quieren vivir. Esos son temas que venden mucho en la prensa, pero que no tienen un gran recorrido bioético porque están muy estudiados ya», explica.</p>
<p>Pero el tema fundamental de este campo es la bioética del día a día. Para el experto, consiste en saber cómo manejar las preferencias de un paciente que está ingresado, los valores y las expectativas que tiene alguien ante una enfermedad, comprender cómo esas situaciones influyen en las relaciones familiares y personales, conocer cuándo es necesario parar el tratamiento porque estamos prolongando la agonía antes que salvando la vida y cómo eso hay que incorporarlo en la atención sanitaria, ya que la pueden cambiar radicalmente.</p>
<h4>Un saber accesible y pluridisciplinar</h4>
<hr />
<p>Fernández Agis, en su interés por profundizar en las conexiones entre la ciencia y la filosofía, centra su línea de trabajo en estudiar las implicaciones que tiene el progreso científico sobre la dignidad humana y la propia definición del ser humano y llega a la conclusión de que la bioética «se trata de un saber pluridisciplinar, que exige para su desarrollo tanto elementos tomados de la filosofía como otros propios de las disciplinas científicas implicadas en cada caso concreto. Es un saber práctico, una ética aplicada y no una disciplina especulativa. En ella ha de buscarse un equilibrio entre lo filosófico y lo científico.»</p>
<p>Por otro lado, señala que «el fin último que persigue es la aplicación responsable y basada en criterios éticos de los avances científicos en el ámbito de las ciencias biomédicas». Sanz añade que hablar, discutir y leer son los pilares del desarrollo de la bioética, pues «solo así se puede llegar a fundamentar las decisiones que uno puede llegar a tomar cuando se enfrenta a un dilema de este tipo».</p>
<p>La evolución da la razón de ser a la vida. Sin embargo, un progreso sostenible en el que la ética profesional se tenga en cuenta es posible a pesar de las discordancias. Una concepción de la medicina que no solo cure, sino que también cuide al paciente y al ciudadano se percibe en la comunidad de profesionales de la salud de extrema importancia universal para seguir avanzando en la erradicación de la palabra «enfermedad».</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Expertos en Salud exponen mejoras en la relación paciente-sanitario</title>
		<link>https://periodismopre.ull.es/expertos-en-salud-exponen-mejoras-en-la-relacion-paciente-sanitario/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carla March]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 26 Apr 2019 11:05:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencias de la Salud]]></category>
		<category><![CDATA[Bioética]]></category>
		<category><![CDATA[Biopolítica]]></category>
		<category><![CDATA[Emilio Sanz Álvarez]]></category>
		<category><![CDATA[José S. Gonzales Campo]]></category>
		<category><![CDATA[Seminario Medicina Bioética y Bioderecho]]></category>
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					<description><![CDATA[La segunda jornada del seminario Medicina, Bioética y Bioderecho impartida en la Universidad de la Laguna contó con dos profesionales del mundo de las Ciencias Sanitarias e incluyó propuestas para mejorar el trato clínico. Las dos horas transcurrieron amenas y hubo espacio para preguntas.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>El segundo día de las charlas organizadas por el grupo de Bioética y Biopolítica de la ULL tuvo lugar ayer jueves, 25 de abril, en la Pirámide de Guajara. Las conferencias impartidas, <em>Expectativas y realidad en la atención sanitaria a la población</em> y <em>La Mirada Bioética: más allá del espejo, </em>se centraron en orientar la práctica profesional hacia una ética más responsable con el enfermo. Fueron invitados dos especialistas del campo de la Salud de la ULL y de la ULPGC. Las dos horas previstas para las explicaciones transcurrieron amenas y se permitió incluso un tiempo para preguntas, donde los expertos contestaron en ambiente de cercanía.</p>
<p>El primer turno fue para Emilio Sanz. En su trayectoria académica ha combinado la investigación y la enseñanza. El catedrático de Farmacología en la Facultad de Ciencias de la Salud y director del máster Bioética y Bioderecho habló de las expectativas, muchas veces radicalmente diferentes, de los pacientes y de los sanitarios. Dos mundos: la subcultura del atendido y la subcultura del médico, pueden chocar, pero ambos concuerdan en que lo que buscan es lograr un estado sano, pero «¿qué es la salud?», planteó.</p>
<p>«Persona que se construye armoniosamente en sociedad» es el concepto que emplean en Japón para referirse a lo saludable. Con esta definición, que en occidente encontramos su equivalente en la de la <a href="https://www.who.int/es" target="_blank" rel="noopener">Organización Mundial de la Salud (OMS)</a>, se incluye la idea de morir plácidamente. La salud terminal es uno de los niveles que explica en su charla. Las otras categorías son la salud optima, la alcanzable, la posible, la aceptable y la soportable.</p>
<h4>Narraciones de pacientes que pueden ayudar a otros</h4>
<hr />
<p>Sanz explicó que lo que nos convierte en enfermos desde un punto de vista social no son los síntomas, sino las etiquetas. Personas sanas, que entran dentro del riesgo poblacional a sufrir una enfermedad, se vuelven enfermos y, por tanto, dependientes de la sanidad. Resulta peligroso cuando un sujeto encuentra una etiqueta que se une con medicamentos y además una limitación. «Si tengo jaqueca, tomo fármacos y no puedo tomar café», puso de ejemplo.</p>
<p>Asimismo, el paciente no siempre usa el medicamento para curarse o prevenir, podría querer un fármaco para comprobar que su médico le hace caso, para tener acceso a los «privilegios del a enfermedad», para convertir un problema personal en un caso clínico objetivo&#8230; Mientras que el médico en vez de curar al paciente, lo usaría para demostrar sus conocimientos, para terminar la consulta, para camuflar su ignorancia, etc. Emilio Sanz opinó que en esto hay una falta de comunicación importante y evidencia la poca formación que el profesional posee para entender la forma del atendido de ver su dolencia.</p>
<p>En <a href="https://www.dipex.es/" target="_blank" rel="noopener">DIPEx</a>, proyecto con el que colabora, lo que cuenta el enfermo es de suma importancia. Se trata de un sistema informático basado en las experiencias individuales de pacientes. Sanz afirmó que «no es una colección de anécdotas, se trabaja de una forma rigurosa y sistemática». La página de DIPEx España incorpora cuatro módulos (Diabetes tipo 2, Cuidados Paliativos, Hipertensión Arterial y Reproducción asistida), en los que los individuos enfermos pueden ver, escuchar y leer lo que otros con la misma enfermedad están pasando y obtener nuevas ideas. «En esto estamos metiendo la medicina narrativa», afirmó. Esta idea ayuda a incorporar las narraciones de los pacientes a la historia clínica y a la adaptación de los cuidados.</p>
<h4>La mirada bioética</h4>
<hr />
<p>José Gonzales Campo, quien dedica gran parte de su vida profesional a la enfermería, actividad que combina con su labor de profesor en la ULPGC, puso en valor la cuestión de la mirada bioética, aquella que va más allá de la física. «Los médicos y enfermeros se encuentran con miradas de temor, duda… Hay que tenerlas en cuenta», dijo. Esta práctica, que va más allá de la observación clínica, debe ser integrada por todos los profesionales de la sanidad para encaminarse a unas ciencias sanitarias basadas en la humanidad.</p>
<p>Gonzales comentó que en un estudio oncológico realizado los pacientes pedían sobre todo tres cosas: que se les llamara por su nombre, que se tocara la puerta antes de entrar y que se cerrara la puerta al salir. «Nos estamos olvidando que tratamos con un humano», explicó, afirmando que a veces se les olvidaba incluso saludar por las mañanas, «algo tan simple como los buenos días reconoce al enfermo como ser humano». Estos hábitos, que resultan obvios, los integran en sus prácticas con alumnos de la ULPGC. Admitió que les hace salir de clase para que uno a uno entre saludando.</p>
<h4>La silla del doctor Marañón</h4>
<hr />
<p>La introducción de espejos en las habitaciones de hospital o la silla que nos permite sentarnos al lado del paciente, impulsada por el médico <a href="https://elpais.com/diario/1989/10/28/sociedad/625532403_850215.html" target="_blank" rel="noopener">Gregorio Marañón</a>, son otras de las practicas que apelan a la sensibilidad. Un acto tan simple como sentarse al lado del que se atiende mejora la relación paciente-sanitario. «En muchas ocasiones nos quejamos de que no tenemos tiempo de hablar con el paciente», declaraba, «porque hablar con el paciente supone, por ejemplo, salir más tarde». Del mismo modo, señaló que en la actualidad, en muchos centros no estaba la silla, o de estarlo, esta se encontraba en un plano secundario, pero afirmó que en las Unidades de Cuidado Intensivo de Las Palmas habían dos por sala.</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>«El consentimiento de los pacientes fue un avance esencial de la Bioética»</title>
		<link>https://periodismopre.ull.es/el-consentimiento-de-los-pacientes-fue-un-avance-fundamental-de-la-bioetica/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Paula Cabrera]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 13 Apr 2017 08:02:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencias]]></category>
		<category><![CDATA[Bioética]]></category>
		<category><![CDATA[Biopolítica]]></category>
		<category><![CDATA[Domingo Fernández Agis]]></category>
		<category><![CDATA[Michel Foucault]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[salud]]></category>
		<category><![CDATA[ULL]]></category>
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					<description><![CDATA[Domingo Fernández, profesor del Departamento de Historia y Filosofía de la Ciencia, la Educación y el Lenguaje en la ULL, habla sobre la importancia de defender los derechos de la población y la difusión de pautas de conducta más apropiadas  para la vida humana y el medio en el que vivimos.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Domingo Fernández Agis, coordinador del Grupo de Investigación sobre Bioética y Biopolítica, trata de estudiar la conformación de relaciones entre ética, ciencia y política para la mejora sanitaria y socioeconómica de las sociedades.</p>
<p>Fernández, explica que el concepto de Bioética surge en los años 70 como disciplina defensora de los derechos del paciente y el donante en el trasplante de órganos. Derechos que no pueden ser enfocados tan solo desde una perspectiva jurídica, debido a la fragilidad y heterogeneidad de las situaciones que se presentan.</p>
<p>Un avance fundamental que se ha conseguido en los ámbitos hospitalarios y quirúrgicos gracias a ella es que, en un procedimiento médico, haga falta el consentimiento escrito del paciente. Esta aprobación, recalca el docente, ha de producirse después de que le hayan explicado detalladamente en qué consistirá el método sanitario que se le va a aplicar.</p>
<p>Además, Fernández destaca la existencia de una conexión muy estrecha entre esta materia y la ética ecológica. Afirma, a modo de ejemplo, que »el consumo de agua no potable se ha convertido en una de las principales causas de muerte en el mundo». Frente a esas y otras situaciones en las que se pone de manifiesto esta crisis, se buscan soluciones que consigan disminuir la contaminación del mar y el deterioro medioambiental, con el objetivo de mejorar nuestra salud.</p>
<p>Asimismo, otro de los aspectos que estudia el profesor es la Biopolítica, que analiza los cambios que se han producido desde el siglo XVIII hasta ahora. Esta aboga por solventar aquellos problemas de carácter general que afecten a la vida hoy en día y que están gestionados por el poder político y económico. La salubridad del agua que se ingiere o la calidad de los alimentos que se venden son ejemplos específicos de este tipo de conflictos morales.</p>
<p>Gracias a la figura de Michel Foucault, pensador francés, esta especialidad se desarrolla a través de dos dimensiones: la primera, en relación a la indagación o estudio de cómo se produce dicha gestión en todos sus aspectos; y una segunda encargada de denunciar las prácticas abusivas que ejercen algunos Estados.</p>
<p>La Biopolítica junto con la Bioética se ha convertido en una disciplina necesaria para preservación de la vida. Ambas emplean la ética, la moralidad y la denuncia en asuntos que afectan a la salud o a la gestión de nuestro comportamiento. Por lo tanto, su tratamiento es de vital importancia para nuestro bienestar tanto social como individual.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>«Los vientres de alquiler tienen facetas que atacan a la dignidad de la persona»</title>
		<link>https://periodismopre.ull.es/los-vientres-de-alquiler-tienen-facetas-que-atacan-a-la-dignidad-de-la-persona/</link>
					<comments>https://periodismopre.ull.es/los-vientres-de-alquiler-tienen-facetas-que-atacan-a-la-dignidad-de-la-persona/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Luz Toro]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 02 Apr 2017 10:00:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencias de la Salud]]></category>
		<category><![CDATA[Bioética]]></category>
		<category><![CDATA[Comité de Bioética en España]]></category>
		<category><![CDATA[Gestación subrogada]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital Universitario Central de Asturias]]></category>
		<category><![CDATA[HUCA]]></category>
		<category><![CDATA[I Congreso Internacional de Bioética]]></category>
		<category><![CDATA[Pablo Ignacio Fernández Muñiz]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://periodismo.ull.es/?p=17453</guid>

					<description><![CDATA[La gestación subrogada fue uno de los asuntos que se abordaron estos días en el I Congreso Internacional de Bioética celebrado en la ULL. Al respecto, el doctor Pablo Ignacio Fernández tiene claro que hay que evitar el tráfico internacional de niños y ofrecer soluciones a los que quieren adoptar y no lo consiguen.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>El doctor Pablo Ignacio Fernández Muñiz, director del <a href="http://www.hca.es/huca/web/index.asp">Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA)</a>, experto y miembro del <a href="http://www.comitedebioetica.es/">Comité de Bioética en España</a>, ha participado estos días pasados en el <a href="https://eventos.ull.es/event_detail/6419/detail/i-congreso-internacional-de-bioetica_-vulnerabilidad-justicia-y-salud-global.-i-international-congr.html">I Congreso Internacional de Bioética</a>, en el que se abordaron diversos asuntos relacionados con la vulnerabilidad y la justicia en las cuestiones que atentan contra la integridad moral de las personas.</p>
<p><strong>¿En primer lugar, doctor Fernández, qué es la Bioética?</strong> «Como término es bastante moderno. Lo acuñó el oncólogo americano Van Rensselaer Potter en 1978. Como disciplina, es tan antigua como la cultura humana y abarca todas las profesiones sanitarias y medioambientales. Invita a la reflexión a través del análisis de los componentes de cualquier cuestión que ponga en riesgo la dignidad y los valores humanos».</p>
<p><strong>¿Qué es la gestación subrogada? </strong>«Se la describe de muchas maneras: vientres, úteros o madres de alquiler, gestación por sustitución, maternidad subrogada. Es el proceso por el cual una mujer se compromete mediante un contrato a ser fecundada mediante una técnica de reproducción asistida, para llevar a cabo una gestación y renunciar a su hijo en favor de otros».</p>
<p><strong>¿Qué papel juega la Bioética en la gestación subrogada? </strong>«La Bioética, en este caso, no da soluciones, ni se pone de ningún lado. Siempre deben analizarse las circunstancias, los porqués de los factores que influyen para que se llegue a desear subrogar la gestación, los problemas de las parejas o las personas que aceptan esta práctica o qué hay detrás de las mujeres que la realizan para luego dar a sus hijos, entre otras».</p>
<p><strong>Buena parte de la sociedad juzga estas prácticas&#8230; ¿Usted qué opina? </strong>«Todo esto hay que mirarlo a la luz de unos valores que no siempre coinciden, solo encajan en los que son comunes dentro de una misma cultura o sociedad. Los principios éticos universales consensuados y desarrollados en el informe de Belmont en Estados Unidos en 1979 que son, el de beneficencia, justicia, autonomía y no maleficencia, son en los que hay que atender para determinar lo que se considera correcto o no».</p>
<p><strong>¿Puede explicar estos principios éticos?</strong> «Beneficencia, no en el caso de la caridad, se refiere al beneficio que da una acción que realizamos o al valor añadido que se obtiene de la gestación subrogada en este caso. La no maleficencia es la que garantiza que cuando se realice una acción, no se produzca un daño. El de justicia tiene que ver con no atentar contra la sociedad en sí. Y el de autonomía, que determina los valores que tenemos de manera individual cuando tomamos las decisiones. Este último ayuda a valorar si la mujer gestante está capacitada o no para aceptar las condiciones de renunciar a su hijo. Aunque parezca que una persona lo es, puede haber circunstancias que demuestren lo contrario».</p>
<h3><strong>«En España, el recién nacido es de la mujer que da a luz»</strong></h3>
<hr />
<p><strong>¿En qué posición está España? </strong>«En España, el recién nacido es de la mujer que da a luz. El negocio internacional alrededor de los vientres de alquiler se encuentra con un problema a la hora de registrar a los niños en los consulados españoles.  Se debería hacer constar como madre a la mujer que lo tuvo en su vientre porque lo dice la Ley española. A veces consiguen registrarlo e introducirlo en el país&#8230; Entonces, es obligatorio que el Estado proteja al menor. Pero hay mucho oscurantismo en ese proceso, sospechas de sobornos y conductas que bordean la Ley».</p>
<p><strong>¿Cuáles son las características de los países en los que ha prosperado esta actividad?</strong> «Hay un sector que demanda un servicio y unas empresas extranjeras que aprovechan un negocio que podemos considerar lícito o no. Es lo que se conoce como turismo reproductivo. Se recurre a países con estados débiles o en los que los entornos son de difícil control. En estas zonas siempre se encuentran mujeres con más posibilidad de renunciar, por diferentes circunstancias, a su dignidad, firmando contratos que no entienden y en los que no saben a qué se comprometen. Son acuerdos en los que se les exige abortar si el cliente se arrepiente de su deseo de tener ese hijo. Cuando se hace por dinero no se consideran decisiones tomadas bajo el principio de autonomía».</p>
<p><strong>¿Se justificaría si fuera altruista?</strong> «Hay quien lo asemeja a la donación de órganos de una persona viva, pero cuando profundizas no se parecen en nada. En los trasplantes nadie paga ni firma un contrato. En la gestación sí hay un pago que se hace ver como una compensación por los trastornos, y aunque se quiera hacer creer que no hay dinero por medio, según un informe de Naciones Unidas no se garantiza que se efectúen pagos por debajo y se firmen contratos en los que no existan una serie de obligaciones».</p>
<p><strong>¿Qué consecuencias tendría legalizar la gestación subrogada en España? </strong>«Hay un problema importante si se liberaliza porque cambiaría el concepto sobre la verdadera madre. Legitimando esta práctica se abre la puerta al negocio internacional que ahora tiene una traba a la hora de hacer la filiación del niño. Precisamente, la Constitución Española considera a la madre gestante, la legítima. En España no debemos conformarnos con la reglamentación que tenemos. Cuando se habla de regular debe garantizarse el control de que los niños que han nacido en otros países mediante esta técnica, no se consideren hijos de otra persona que no los haya alumbrado. La madre que lleva adelante la gestación debe seguir siendo la madre”.</p>
<h3><strong>Problemas psicológicos y legales</strong></h3>
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<p><strong>Cuando los embriones implantados no son de la madre gestante, ¿puede esta negarse a entregar el niño?</strong> «Solo en algunos países está permitido, en otros esta posibilidad no existe. Según la legislación española la que gesta es la madre independientemente de la carga genética que tenga. Durante el embarazo los procesos no son solo químicos, también hay factores emocionales que afectan al bebé. Existe una relación materno-filial, los cambios biológicos influyen recíprocamente y las transformaciones surgen también en la esfera psíquica favoreciendo esa relación. En la gestación subrogada, las mujeres hacen ejercicios para evitar el apego a ese hijo, con el fin de poder darlo después de nueve meses sin que las afecte mucho».</p>
<p><strong>A nivel psicológico, ¿qué diferencia hay entre cómo afecta esta situación a los niños adoptados y a los niños gestados por subrogación? </strong>«Estos niños, en principio, son muy queridos porque quiénes los buscan han puesto en marcha una serie de mecanismos que son costosos y exigen esfuerzo. Existe el riesgo de que ese ideal se centre en la satisfacción de los padres más que en el deseo del desarrollo del niño como persona. Son parejas que se saltan la legislación nacional haciendo algo extraordinario, pueden elegir las características genéticas, el sexo y otras cosas que la fecundación in vitro no permite y en la adopción es imposible. Pueden elegir el número de embriones que se implantan en varias mujeres para luego elegir una, obligando al resto a abortar. Eligen a la gestante y dirigen el embarazo desde lejos».</p>
<p><strong>La adopción es bien diferente&#8230;</strong> «Efectivamente. En la adopción, las circunstancias son muy diferentes. Esos niños sabrán quién los trajo al mundo en el caso de que algún día se interesen por saberlo. No entran dentro de ese filtro de selección biológica. La madre y el niño están protegidos porque no se recurre a ninguna técnica y la renuncia a la maternidad no está condicionada por ningún factor de los que se presentan en la gestación subrogada».</p>
<p><strong>¿Qué disparidades legales existen entre la adopción y la gestación subrogada? </strong>«En la Convención de los Derechos del Niño, firmada en 1989, se sentaron las bases para evitar la venta de bebés. En esos documentos internacionales se habla del derecho del neonato a ser inscrito en donde se sepa quién es su padre o su madre (artículo 7). En la gestación subrogada, el niño se apunta en el consulado y no se hace constar quién lo dio a luz. Debería exigirse porque es un derecho fundamental conocer sus orígenes. Hay que garantizar los derechos de los hijos y  de las madres que pueden someterse a una gestación protegiendo sus principios. Los vientres de alquiler tienen varias facetas que atacan a la dignidad de la persona».</p>
<h3><strong>Intereses reales y potenciales</strong></h3>
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<p><strong>¿Quiénes  recurren a estas técnicas de reproducción asistida?</strong> Hay grupos con necesidades que cubrir. Por ejemplo el colectivo LGTB y los hombres o mujeres solas con dificultades para adoptar. Las personas con estas inquietudes recurren a estas empresas que les ofrecen soluciones rápidas que pueden resolverse con dinero».</p>
<p><strong>¿Es la gestación subrogada un tipo de prostitución?</strong> «Hay quien lo asemeja, porque están alquilando su cuerpo, mercantilizando con él».</p>
<p><strong>¿ Y si el niño nace mal?</strong> «Se hacen selecciones para evitar esos problemas, pero pueden surgir. A las mujeres se les hacen cesáreas para evitar riesgos en el parto aunque sea más dañino para la mamá. Ese es otro de los problemas que se plantean. ¿Si nace con alguna deficiencia y no lo quiere nadie, quién se encarga?».</p>
<p><strong>¿Quiénes están interesados en que estas prácticas se realicen?»</strong> Hay presiones para instaurarlo. Dentro de los partidos políticos hay muchos debates. Ciudadanos está intentando que se liberalice, los demás no tienen consenso. Hay colectivos que necesitan dar solución a sus problemas y no se está haciendo nada al respecto al no tomar decisiones. Hay que evitar el tráfico internacional de recién nacidos y ofrecer soluciones a los que quieren adoptar y no lo consiguen. Las mujeres y los niños son igual de vulnerables. Conocer casos concretos  te hace ver que para las madres es traumático tener que explicar a otros hijos donde está el bebé que venía en camino…».</p>
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		<title>Las desigualdades en el ámbito de la salud, un problema sin resolver</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Brenda Díaz A]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 01 Apr 2017 09:48:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencias de la Salud]]></category>
		<category><![CDATA[Bioética]]></category>
		<category><![CDATA[Desigualdades de Salud]]></category>
		<category><![CDATA[Problemas Sociales]]></category>
		<category><![CDATA[salud]]></category>
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					<description><![CDATA[Las dificultades de estudiar y solucionar los disparidades sanitarias suponen un grave problema. De esto hablaron Cristina Moreno Mulet, David Rodríguez Arias y Sara Darias en el último acto del Congreso Internacional de Bioética celebrado en la ULL.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>El<em> I Congreso Internacional de Bioética: Vulnerabilidad, Justicia y Salud Global</em>  celebrado en el salón de actos de la Facultad de Ciencias Políticas, Sociales y de la Comunicación de la ULL, finalizó ayer 31 de marzo con gran éxito y un número elevado de asistentes. Durante el día se realizaron dos mesas redondas. La última de ellas giró en torno a las posibles estrategias que se pueden realizar para afrontar las desigualdades en el ámbito de la salud. La ponencia fue impartida por los especialistas Cristina Moreno Mulet, David Rodríguez Arias y Sara Darias.</p>
<p>En su intervención, apuntaron que las desigualdades sociales de la salud se ven vinculadas y relacionadas al nivel económico de cada individuo, aunque también influye la situación geográfica, «ya que determinadas áreas tienen mayor tendencia que otras a pertenecer a determinados grupos sociales». En este sentido, afirmaron que existe una interrelación evidente entre los factores sociales y la salud de las personas.</p>
<p>Algunas propuestas expuestas por los ponentes fueron: mejorar las condiciones de la vida cotidiana de las personas, es decir, la educación, el trabajo o las políticas de protección social. También el análisis y estudio de especialistas sobre este problema que existe entre la población, así como una lucha a favor de una distribución real e igualitaria del poder económico y social, donde se genere un sector público potente que de cabida a todos los miembros de la sociedad.</p>
<h4>Salud 2020</h4>
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<p>Durante la mesa redonda se presentó, además, una nueva estrategia política sanitaria global: Salud 2020 (Health 2020), la cual tiene en cuenta los principales desafíos que afectan a la Unión Europea, como pueden ser el aumento de las desigualdades en la atención sanitaria entre los diferentes países o el aumento de la prevalencia de dolencias crónicas no contagiosas como es el cáncer o la obesidad.</p>
<p>En la actualidad, mueren 6 millones de niños al año y, aproximadamente, 4 millones de personas por el consumo de aire contaminado generado por la acción de cocinar. Las desigualdades en el campo de la salud son un tema transversal que debe abordarse desde la mayoría de los sectores, concluyeron los participantes.</p>
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