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	<title>Afganistán &#8211; Periodismo ULL</title>
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	<description>Diario digital de la Universidad de La Laguna</description>
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	<title>Afganistán &#8211; Periodismo ULL</title>
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		<title>&#8216;Mil soles espléndidos&#8217;, una obra sobre sororidad en un Afganistán en guerra</title>
		<link>https://periodismopre.ull.es/mil-soles-esplendidos-una-obra-sobre-sororidad-en-un-afganistan-en-guerra/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Nayra Bajo de Vera]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 16 Aug 2021 06:00:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Afganistán]]></category>
		<category><![CDATA[Cometas en el cielo]]></category>
		<category><![CDATA[Khaled Hosseini]]></category>
		<category><![CDATA[Mil soles espléndidos]]></category>
		<category><![CDATA[Refugiados afganos]]></category>
		<category><![CDATA[Sororidad]]></category>
		<category><![CDATA[Súplica a la mar]]></category>
		<category><![CDATA[Talibanes]]></category>
		<category><![CDATA[Y las montañas hablaron]]></category>
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					<description><![CDATA[La segunda novela de Khaled Hosseini, escritor y médico de origen afgano, explora el sufrimiento de las mujeres afganas en un contexto bélico y de opresión machista. Con un detallado telón histórico, los personajes de Mariam y Laila arrojan luz respecto a la desgarradora realidad que atraviesa el país.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Harami</em>, bastarda. Esa es la palabra que, incluso antes de nacer, marcó la vida de Mariam, una de las coprotagonistas de la novela histórica <a href="https://www.lecturalia.com/libro/16652/mil-soles-esplendidos" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>Mil soles espléndidos</em></a>, de <a href="https://www.acnur.org/khaled-hosseini.html" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Khaled Hosseini</a>, que recibe su nombre por el poema <a href="http://post-pluma.blogspot.com/2009/03/kabul.html" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>Kabul</em> de Saib-e-Tabrizi</a>. Mariam nació en 1959 en la ciudad de Herat, Afganistán, en una aislada casita a las afueras. Allí vivía junto a su madre, quien no dudaba en que «como la aguja de una brújula apunta siempre al Norte, así el dedo acusador de un hombre encuentra siempre a una mujer». Sin embargo, la admiración de Mariam por su padre, al que solo veía una vez por semana, parecía ser inquebrantable.</p>
<p>Al cumplir los 15 años, su cotidianidad y percepción de la realidad dieron un vuelco tan inesperado como traumático. A partir de ese momento, durante casi dos décadas, su mundo permaneció inmóvil, solo cargado de sufrimiento silencioso. Los desastres de una guerra interminable en territorio afgano, causada por el intervencionismo de otros países y un conflicto étnico-histórico e ideológico entre la propia población, acabaron trayendo a su vida a la joven Laila, de 14 años, cuando Mariam ya tenía algo más de 30.</p>
<h4><strong>Tazas de té entre la violencia dentro y fuera de casa</strong></h4>
<hr />
<p>Sus experiencias vitales son radicalmente distintas: Laila se había criado en Kabul, la capital del país, en un entorno progresista. Su padre, cuyas prioridades eran la seguridad y educación de Laila, aseguraba que «ahora es un buen momento para ser mujer en Afganistán», debido a la ocupación soviética, que comenzó el mismo día del nacimiento de Laila, y que contribuyó a la adquisición de derechos y libertades femeninas, como la escolarización. Al margen de ese razonamiento, aunque él lo tenía presente, quedaba la guerra que se libraba en el país, en la que participaban sus otros dos hijos en el bando muyahidín, y que no cesaba de acumular víctimas.</p>
<p>Tras la derrota de las tropas de la Unión Soviética, las imposiciones de las facciones muyahidines más conservadoras, y posteriormente la aplicación de la <a href="https://www.ed-bellaterra.com/uploads/pdfs/LA%20SHARIA.pdf" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>sharia</em></a> (estrictas leyes islámicas) con la toma del poder de los talibanes, esos tiempos de avances feministas fueron arrancados de raíz.</p>
<p>Lo que comenzó siendo una relación de rivalidad, hostilidad, e incluso puede que odio, terminó por forjar una amistad entre las dos mujeres capaz de hacer frente a la opresión patriarcal que las quería enemigas. Mariam y Laila, cuyos destinos se unieron por la desgracia, se presentan en esta obra como una poderosa muestra de sororidad. Y así, un acto tan trivial como tomar un par de tazas de té se convirtió en una vía de escape de la violencia que asolaba sus vidas con bombas, golpes, miedo y el conocimiento del mundo solo a través de un hombre.</p>
<h4><strong>De refugiado a médico y novelista</strong></h4>
<hr />
<p>En 1980, a sus 15 años, y un año después de la invasión soviética en Afganistán, Khaled Hosseini, autor de <em>Mil soles espléndidos</em> (2007), obtuvo asilo político en Estados Unidos. Allí estudió Medicina y, en 2003, lanzó su primera obra, <a href="https://www.lecturalia.com/libro/6596/cometas-en-el-cielo" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>Cometas en el cielo</em></a>, cuyo abrumador éxito le valió su <a href="https://www.youtube.com/watch?v=3o-_KNg-zvY&amp;ab_channel=TeraGamesMovies2k7" target="_blank" rel="noopener noreferrer">adaptación cinematográfica</a>. En ella, narra la historia ficticia de dos padres y dos hijos afganos con un abismo social entre ellos, de su amistad, y de cómo les afecta una larga e injusta guerra, profundamente marcada por la opresión étnico-histórica.</p>
<p>Además, Hosseini es autor de la novela <a href="https://www.lecturalia.com/libro/81330/y-las-montanas-hablaron" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>Y las montañas hablaron</em></a> (2013) y el poemario <a href="https://www.lecturalia.com/libro/99376/suplica-a-la-mar" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>Súplica a la mar</em></a> (2018), este último ilustrado por Dan Williams, y cuyos beneficios están destinados a proyectos de ACNUR para personas refugiadas. El libro publicado en 2013 examina, desde cierta lejanía, las secuelas de la guerra. Trata temas como el amor, el sacrificio, el sufrimiento y el vacío de las promesas que se esconden detrás del conflicto bélico, no solo desde Afganistán, sino también una vez fuera del país, tras huir, llegando a lugares como París, Tinos y San Francisco.</p>
<figure id="attachment_181427" aria-describedby="caption-attachment-181427" style="width: 1600px" class="wp-caption alignnone"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="size-full wp-image-181427" src="http://periodismo.ull.es/wp-content/uploads/2021/08/WhatsApp-Image-2021-08-15-at-8.00.35-PM.jpeg" alt="" width="1600" height="889" srcset="https://periodismopre.ull.es/wp-content/uploads/2021/08/WhatsApp-Image-2021-08-15-at-8.00.35-PM.jpeg 1600w, https://periodismopre.ull.es/wp-content/uploads/2021/08/WhatsApp-Image-2021-08-15-at-8.00.35-PM-300x167.jpeg 300w, https://periodismopre.ull.es/wp-content/uploads/2021/08/WhatsApp-Image-2021-08-15-at-8.00.35-PM-768x427.jpeg 768w, https://periodismopre.ull.es/wp-content/uploads/2021/08/WhatsApp-Image-2021-08-15-at-8.00.35-PM-1024x569.jpeg 1024w, https://periodismopre.ull.es/wp-content/uploads/2021/08/WhatsApp-Image-2021-08-15-at-8.00.35-PM-480x267.jpeg 480w, https://periodismopre.ull.es/wp-content/uploads/2021/08/WhatsApp-Image-2021-08-15-at-8.00.35-PM-900x500.jpeg 900w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /><figcaption id="caption-attachment-181427" class="wp-caption-text">Además de los cuatro libros, el autor ha escrito muchos otros relatos cortos. Foto: NBDV</figcaption></figure>
<h4><strong>Una mirada femenina afgana</strong></h4>
<hr />
<p>En sus tres novelas, el escritor explora lo que en un principio puede parecer, básicamente, lo mismo: un Afganistán destrozado y dividido, historias de dolor y, en ocasiones, de superación. Nada más lejos de la realidad, Hosseini es capaz de ofrecer múltiples lecturas y perspectivas de la realidad, creando no uno, sino muchos relatos que no se complementan, ya que constituyen una totalidad individual por sí mismos. Todo ello, con un riguroso y detallado telón histórico que arroja luz sobre lo que es la guerra actualmente en el país de Oriente Medio.</p>
<p>La implicación del autor con las personas refugiadas, sobre todo afganas, va más allá de su obra. Creó la <a href="https://www.khaledhosseinifoundation.org/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Fundación Khaled Hosseini</a>, para la asistencia humanitaria en Afganistán; es embajador de buena voluntad de ACNUR y utiliza sus <a href="https://www.instagram.com/khosseini/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">redes sociales</a> para dar a conocer la situación de su país de origen, a pesar de residir en California desde hace décadas. Este pasado viernes, 13 de agosto, se hizo eco de su preocupación por las recientes ocupaciones talibanas. En sus declaraciones, puso especial énfasis en el caso de las mujeres, quienes, según expresó, «tienen que perder más que cualquier otro grupo».</p>
<p>En <em>Mil soles espléndidos</em>, el autor logra adquirir una mirada femenina afgana y retratar vívidamente la violencia y sufrimiento tan específicos que sufren. Con sutileza pero crudeza, las duras historias de Mariam y Laila reflejan la habilidad que Nana, la madre de Mariam, identificaba como la única necesaria para ellas: <em>tahamul</em>, resistir. Aunque, gracias a la fuerza acumulada tras toda una vida como <em>harami</em>, nutrida con el amor que le dio Laila, Mariam consigue marcar un punto de inflexión que conduce a un final agridulce, pero con cierto consuelo. Real, doloroso y esperanzador.</p>
<p><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-157383" src="http://periodismo.ull.es/wp-content/uploads/2021/03/ODS-3.jpg" alt="" width="117" height="117" /> <img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-157384" src="http://periodismo.ull.es/wp-content/uploads/2021/03/ODS-4.jpg" alt="" width="117" height="117" /> <img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-157385" src="http://periodismo.ull.es/wp-content/uploads/2021/03/ODS-5.jpg" alt="" width="117" height="117" /> <img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-157392" src="http://periodismo.ull.es/wp-content/uploads/2021/03/ODS-10.jpg" alt="" width="117" height="117" /> <img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-157400" src="http://periodismo.ull.es/wp-content/uploads/2021/03/ODS-16.jpg" alt="" width="117" height="117" /> <img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-157402" src="http://periodismo.ull.es/wp-content/uploads/2021/03/ODS-17.jpg" alt="" width="117" height="117" /></p>
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		<title>Privilegiados</title>
		<link>https://periodismopre.ull.es/privilegiados/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Adriana Rodríguez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 18 Aug 2018 11:00:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[ACNUR]]></category>
		<category><![CDATA[Afganistán]]></category>
		<category><![CDATA[Amnistía Internacional]]></category>
		<category><![CDATA[Aquarius]]></category>
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		<category><![CDATA[UNICEF]]></category>
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					<description><![CDATA[Los telediarios de este verano sí o sí incluyen información sobre la llegada de refugiados a Europa. Nos alarmamos porque son muchos, pero no sabemos cuál es la realidad de la que huyen. Las muertes aumentan y los privilegiados no mueven ni un dedo al respecto. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Silencio. Bomba. Caos. Muerte. Estas cuatro palabras son el día a día de muchos países en guerra, como Siria, Afganistán, Yemen y el Congo. El  penúltimo, uno de los países más pobres del Mundo, y el último, con conflicto desde 1996. Estas guerras no solo provocan caos, que ya es bastante, sino crisis sanitarias, pérdida de población y refugiados, muchos refugiados. 22,5 millones de personas han tenido que marcharse de su país. 65,6 se ven forzadas a realizar ese acto, según datos de <a href="http://www.acnur.org/es-es/" target="_blank" rel="noopener"><em>ACNUR</em></a>, Agencia de la <a href="http://www.un.org/es/index.html" target="_blank" rel="noopener"><em>ONU</em></a> para los refugiados. A muchos de ellos los estamos viendo este verano en barcos como el <em>Aquarius</em> o el <em><a href="https://www.proactivaopenarms.org/es/dona?gclid=EAIaIQobChMIquXD6t3z3AIVy-d3Ch0FwQHTEAAYASAAEgLfJvD_BwE" target="_blank" rel="noopener">Open </a>Arms. </em>Embarcaciones que son rechazadas de los países occidentales más cercanos a donde se encuentran arriesgando aún más sus vida.</p>
<p>En 2017, en Siria, murieron más de dos niños al día. Pasan los años y no se ven síntomas de mejora. En 2016 hubo muchas muertes, se creía que era la peor cifra, pero 2017 arrasó con números más altos y más pérdidas, según <a href="https://www.unicef.org/es" target="_blank" rel="noopener"><em>Unicef</em></a>. El conflicto es la primera causa de muerte en los jóvenes. Pero algunos escapan de este horror, aunque no con mucha suerte. Mutilaciones, impactos psicológicos&#8230; son otros desenlaces para los más pequeños. Se alejan con ello de una vida normal y se acercan a la sombra de la educación y la sanidad que no les puede atender, porque es inexistente. Entre estas cifras, me surge la duda de porqué mi vida vale más que la de un niño sirio.</p>
<h4>El horror que no vemos</h4>
<hr />
<p>Pero, ¿cuántas personas mueren en Siria en total? Un recuento hecho por<a href="https://www.es.amnesty.org/" target="_blank" rel="noopener"> Amnistía Internacional</a> cuenta más de 400 000 muertos en este país en los siete años que lleva la Guerra. Es una batalla entre los grupos rebeldes y el régimen de Basar Al Asad (aunque también se suman otros), pero quienes pasan factura son los civiles, las personas que no tienen culpa de nada. Un conflicto lleno de responsables, quienes están manchados con la sangre de inocentes.</p>
<p>Alarmante también es que se recluten a niños para las filas del conflicto por parte de los grupos rebeldes como el ISIS. Les roban la infancia, los adoctrinan, los manipulan, y muchas veces los obligan a convertirse en suicidas, detonando una batalla de explosivos para matar a quien pase por delante. Además, se secuestran niñas, mujeres, para utilizarlas como esclavas sexuales con el fin de “satisfacer las necesidades” de los terroristas. Se las pasan de unos a otras, pagando lo que creen que merecen, claro. Por las vírgenes se destina mucho más dinero.</p>
<p>Hoy en día siguen pasando actos como estos, sí. Pero nosotros no hacemos nada, giramos la cabeza como si esto no fuera con nosotros. La vida es una, como dice el refrán, muchos ya la han perdido y quién sabe si en lugar de estar echados en el sillón viendo la televisión podríamos estar debatiéndonos entre la vida y la muerte en una zona de conflicto. Por desgracia no todos tienen la suerte que tenemos nosotros, los privilegiados.</p>
<p><strong>Foto:</strong> Goran Tomasevic</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Malalai Joya: «Aquellos que luchan pueden fracasar, pero los que no luchan seguro que fracasan»</title>
		<link>https://periodismopre.ull.es/malalai-joya-aquellos-que-luchan-pueden-fracasar-pero-los-que-no-luchan-seguro-que-fracasan/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Lanatloxe]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 01 May 2016 17:52:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura / Ocio]]></category>
		<category><![CDATA[Afganistán]]></category>
		<category><![CDATA[Chema Caballero]]></category>
		<category><![CDATA[Enciende la Tierra]]></category>
		<category><![CDATA[Espacio Cultural CajaCanarias]]></category>
		<category><![CDATA[Malalai Joya]]></category>
		<category><![CDATA[Niños soldado]]></category>
		<category><![CDATA[Noam Chomsky]]></category>
		<category><![CDATA[Owen Jones]]></category>
		<category><![CDATA[Sami Naïr]]></category>
		<category><![CDATA[Sierra Leona]]></category>
		<category><![CDATA[UNICEF]]></category>
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					<description><![CDATA[La activista y ex diputada afgana junto con el misionero Chema Caballero, asistieron como ponentes al último acto del foro abierto 'Enciende la Tierra' en el Espacio Cultural CajaCanarias. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>La más reciente edición del foro <em><a href="http://www.cajacanarias.com/microsites/foro-enciende-la-tierra/2016/index.php?accion=portada">Enciende la Tierra</a></em> del Espacio Cultural CajaCanarias llega a su fin después de casi un mes de actividad. «¿Y si la utopía estuviera en nuestras manos?» es la pregunta que se plantean con motivo del quinto centenario del libro <em>Utopía</em> del pensador Tomás Moro. Asimismo, desde sus inicios en 2008 distintos intelectuales y/o científicos han participado en las jornadas y en esta ocasión el escritor Owen Jones, conocido por ser el autor de <em>Chavs: la demonización de la clase obrera </em>y <em>The Establishment</em> y Sami Naïr, creador de la definición del concepto de codesarrollo, Catedrático en Ciencias Políticas, filósofo y sociólogo, han sido las caras más destacadas del evento.</p>
<p>En la programación de &#8216;Enciende la Tierra&#8217; se ofrecía, a parte de los foros abiertos con debate, un ciclo de cine documental en el que se han proyectado los siguientes largometrajes: <em>Dos abuelas furiosas</em> (H<span class="subtitulo">åvard Bustnes),<em> My Stuff</em> (Petri Luukkainen), <em>Al sur de la frontera</em> (Oliver Stone y Tariq Ali) y <em>Enemigos de la felicidad</em> (Eva Mulvad). Este último, </span><span class="subtitulo"><em>Enemigos de la felicidad,</em> muestra la vida de <a href="http://www.malalaijoya.com/es/">Malalai Joya</a>, una de las ponentes de la última conferencia, antes de las elecciones de 2005 en Afganistán. En él se muestra el primer proceso electoral parlamentario en 33 años en el que Joya consiguió un escaño, del que fue destituida posteriormente por mostrar que estaba en contra de los señores de la guerra y los parlamentarios fundamentalistas. Varios intelectuales como Noam Chomsky protestaron ante este hecho. </span></p>
<p>En su intervención, Malalai Joya presentó unas diapositivas mostrando los problemas que sufre la población de Afganistán, entre ellos la adicción a las drogas, particularmente al opio. Esto se debe a que en el país se cultiva el 90% del opio del mundo a ojos de los Estados Unidos y la OTAN. Otro de los problemas que destaca la ex diputada es la corrupción, pues en los <a href="http://transparencia.org.es/wp-content/uploads/2016/01/tabla_sintetica_ipc-2015.pdf">Índices de Percepción de la Corrupción</a>, Afganistán siempre figura en el segundo o tercer puesto debido a la trata de personas, los sobornos, la poca educación, la destrucción del medio ambiente, la muerte de civiles, etc.</p>
<p>Del mismo modo, la activista afgana también hizo hincapié en el papel de los medios de comunicación internacionales a lo largo de la conferencia, pues piensa que «la verdad ha sido revertida» y no se muestran todos los lados del conflicto o la situación del país, así como la resistencia que hay contra la ocupación de la OTAN y Estados Unidos. Según la conferenciante, en la prensa no aparecen noticias acerca de las protestas o manifestaciones que se llevan a cabo en el país y un ejemplo de ello son las protestas en Kabul en noviembre del 2015 contra la ejecución de siete chiíes por parte del autoproclamado Estado Islámico.</p>
<p>En cuanto a la situación de las mujeres, la ex diputada denunció que «no se puede hablar de los derechos de las mujeres en Afganistán» y destacó varias veces las dificultades y opresión que sufren tanto las mujeres como las niñas en el día a día en general. Además, la ponente expresó su admiración a las niñas que, a pesar de sufrir vejaciones e incluso violaciones en la escuela, quieran seguir estudiando.</p>
<p>Así pues, Malalai Joya concluyó su intervención resumiendo su opinión y su lucha por la mejora de las condiciones de las mujeres y el pueblo afgano de la siguiente manera: «Aquellos que luchan pueden fracasar, pero los que no luchan seguro que fracasan».</p>
<p>Por otro lado, el misionero extremeño Chema Caballero, se centró en la situación de los niños soldado de Sierra Leona. Este es coordinador de la <a href="http://ongdyes.es/">ONG DYES</a>, creador del blog <em><a href="http://www.mundonegro.com/mnd/huidas-recortes">Bajo el mango</a>, </em>coautor de <a href="http://blogs.elpais.com/africa-no-es-un-pais/"><em>África no es un país</em></a>, blog asociado al periódico El País, y autor del libro <em>Los hombres leopardo se están extinguiendo: Sierra Leona, África y la ayuda internacional.</em></p>
<p>Según Caballero «los niños soldado no son solo aquellos que luchan» porque considera que hay que tener en cuenta al resto de personas que hacen posible un ejército llevando munición y otros suministros. Los niños y niñas soldado, frecuentemente son secuestrados en sus aldeas y llevados a campamentos rebeldes. Mayoritariamente, los chicos son obligados a ir en busca de agua, frutos, etc., y proteger el campamento durante la noche, mientras que las chicas son obligadas a ser esclavas sexuales. Cuando el comandante lo considera, los muchachos son instruidos para realizar correctamente las labores de guerra y manejar las armas, por lo que se les somete a un adoctrinamiento mental y los niños empiezan a percibir la guerra como un juego. Generalmente, la primera misión que tienen que cumplir consiste en asesinar a alguien de su familia y si no lo hacen, morirán a manos de los soldados. Este procedimiento lo imitan muchos otros países, incluso el Estado Islámico y el misionero se pregunta cómo es posible que los niños sigan formando parte de las guerras en pleno siglo XXI.</p>
<p>Respecto a las causas de las guerras, Chema Caballero considera que existen dos: las materias primas (coltán, uranio, petróleo&#8230;) y el tráfico de armas, donde España es uno de los principales exportadores a países en conflicto. Según <a href="http://www.unicef.org/spanish/sowc06/pdfs/SPANISHnw.pdf">Unicef</a>, las armas que se fabrican y se venden son cada vez más ligeras y la distancia entre la culata y el gatillo de las armas se reduce, por lo que hace que manipular estas herramientas sea más sencillo para un niño. Es por ello que el ponente piensa que «los fabricantes de armas saben que sus armas las usan menores de dieciocho años»</p>
<p>Ahora bien, con respecto a la rehabilitación posguerra, el conferenciante elaboró el primer programa para rehabilitar y reinsertar en la sociedad a estos niños y niñas vinculados a la guerra. Se negoció un intercambio de un saco de arroz por un niño con los jefes de los campamentos pero finalmente la ONU intervino para rescatar a algunos de ellos. Básicamente, lo que este proyecto de reinserción pretende conseguir es que lo niños cuenten y compartan sus experiencias y sentimientos para que vuelvan con sus familiares. Sin embargo, a veces el trabajo de reconciliación es muy duro porque algunos no tienen la suerte de encontrar el perdón y volver a ser admitidos en su aldea. «Si se les da la oportunidad la aceptan y aprovechan, no importan los crímenes cometidos, porque una segunda oportunidad es posible», destacó el escritor y misionero extremeño.</p>
<p>Tras la comparecencia de ambos ponentes, el moderador, el periodista Juanma Pardellas, planteó una serie de propuestas a Joya y Caballero. Entre ellas, un intercambio de papeles en el que Caballero hablara de la situación de la mujer en Sierra Leona y Joya sobre las niñas soldado.</p>
<p>Finalizadas las cuestiones y propuestas realizadas por el mediador del foro a los ponentes, los asistentes tuvieron la oportunidad de realizar preguntas a ambos acerca de los temas tratados.</p>
<p>Una de las intervenciones en el foro fue realizada por Periodismo ULL para preguntar a Joya sobre la situación de los medios de comunicación en Afganistán, a lo que la activista respondió hablando de la fuerte censura que se realiza a los periodistas de su país, que también reciben amenazas por los señores de la guerra y son acusados de «romper la ley».</p>
<p>&nbsp;</p>
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