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	<title>Adicción a internet &#8211; Periodismo ULL</title>
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	<description>Diario digital de la Universidad de La Laguna</description>
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	<title>Adicción a internet &#8211; Periodismo ULL</title>
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	<item>
		<title>La tiktokficación de la sociedad</title>
		<link>https://periodismopre.ull.es/la-tiktokficacion-de-la-sociedad/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Samuel Fariña]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 06 May 2024 06:55:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Adicción a internet]]></category>
		<category><![CDATA[instagram]]></category>
		<category><![CDATA[TikTok]]></category>
		<category><![CDATA[Youtube]]></category>
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					<description><![CDATA[La tecnología nos atrapa en un ciclo de constante estimulación, afectando a nuestra salud mental y física. Las plataformas alimentan esta adicción y generan efectos negativos como depresión e insomnio. Es esencial tomar conciencia y regular el uso para proteger nuestro bienestar.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Hoy en día, cuando viajo en transporte público, si levanto la vista y miro a mi alrededor, todo lo que puedo ver son cabezas bajas que observan sus teléfonos. Personas inexpresivas, pérdidas en un intento de saciar el hambre de la información. Es sorprendente pararte a pensar y preguntarte a ti mismo cuando fue la última vez que escuchaste el silencio. </p>
<p>Es muy fácil entrar en este mundo de chutes de dopamina y contenido relevante para la vida. No trato de decir que todo lo que hay en <a href="https://www.tiktok.com/en/" target="_blank" rel="noopener">TikTok</a> es perjudicial o contiene algún tipo de efecto secundario, al revés, es la manera en la que se sirve este contenido la que lo vuelve irrelevante a escasos minutos, o incluso segundos después de consumirlo. El cambio de tono, aun con los complejos algoritmos que tratan hacer que te mantengas el máximo tiempo usando la app, es inaudito. Puedo estar viendo un truco de magia y justo después a una persona contándome la historia de la península de Crimea. </p>
<p>Y, si, esto no es algo que solo afecte a TikTok, es tan bueno el modelo que ha implementado, que otras redes como <a href="https://www.instagram.com/" target="_blank" rel="noopener">Instagram</a> con sus reels y YouTube con sus shorts han creado opciones para todo tipo de personas en todo tipo de situaciones. </p>
<p>El verdadero problema es que, sin darse cuenta, esta app tan inofensiva comienza a alterar hábitos tanto psicológicamente como físicamente. Depresión, insomnio, mala higiene del sueño, bajo rendimiento académico, dificultades de aprendizaje e insatisfacción corporal son algunas de las consecuencias de la adicción a la app de Tiktok. Está en todas partes, en la guagua, en el tranvía, en la hora del descanso, en el baño y antes de dormir. El móvil es la plataforma más accesible dentro de las tecnologías disponibles hoy en día. TikTok va rellenando esos huecos sin estímulos entre eventos de nuestro día a día, y los convierte en lúdicos ratitos donde nos entretenemos.</p>
<h3>«Nos lo ponen muy fácil para caer en este vicio y no salir»</h3>
<p>Pero el ser humano no ha evolucionado para recibir constantes estímulos. Esto altera nuestro sistema de recompensas, por así decirlo, donde creamos una necesidad de estar recibiendo constantes estímulos a coste de levantar la mano y pulsar un botón. Es el principio en el que se basan las adicciones. Sobre todo cuando la gran mayoría de los usuarios de esta app no se han terminado de desarrollar completamente, poniendo en peligro su capacidad de autorregulación en un futuro. </p>
<p>Nada en exceso es bueno, está claro que estamos ante un problema de autorregulación terrible, además, nos lo ponen muy fácil para caer en este vicio y no salir. Cada vez es más accesible, y peor aún, más personalizado. Los algoritmos son más complejos y nos conocen más y esto puede que de pequeña manera beneficie al individuo, pero al fin y al cabo cuanto más tiempo pasas en estas apps ganan los desarrolladores y no los consumidores. No es un plan malévolo ni mucho menos, es un hito conseguir que lanzar contenido al internet sea tan fácil, pero trae sus consecuencias.</p>
<p><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-157383" src="https://periodismo.ull.es/wp-content/uploads/2021/03/ODS-3.jpg" alt="" width="117" height="117" /> <img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-157385" src="https://periodismo.ull.es/wp-content/uploads/2021/03/ODS-5.jpg" alt="" width="117" height="117" /></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Un equipo investigador de la ULL pone a prueba la adicción digital del alumnado</title>
		<link>https://periodismopre.ull.es/un-equipo-investigador-de-la-ull-pone-a-prueba-la-adiccion-digital-del-alumnado/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Selene Gila]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 23 Mar 2024 07:01:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencias de la Salud]]></category>
		<category><![CDATA[Adicción a internet]]></category>
		<category><![CDATA[Adicción a las nuevas tecnologías]]></category>
		<category><![CDATA[Estudio sobre la adicción de Internet]]></category>
		<category><![CDATA[Instituto Universitario de Neurociencia de la ULL]]></category>
		<category><![CDATA[Melany León Méndez]]></category>
		<category><![CDATA[Rosario J. Marrero]]></category>
		<category><![CDATA[Salud Mental en la jueventud]]></category>
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					<description><![CDATA[El Instituto Universitario de Neurociencias impulsa una investigación  para examinar las repercusiones derivadas del uso excesivo de redes sociales y la dependencia al consumo de sustancias en el bienestar psicológico del estudiantado de la Universidad de La Laguna.  
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>El Instituto Universitario de Neurociencias de la Universidad de La Laguna (<a style="color: #800080;" href="https://www.ull.es/institutos/instituto-universitario-neurociencia/" target="_blank" rel="noopener">IUNE</a>) estudia las incidencias del consumo de sustancias y el uso desmedido de las redes sociales en la salud mental del estudiantado. El objetivo de la investigación, liderada por las investigadoras <a style="color: #800080;" href="https://www.linkedin.com/in/melany8leon/" target="_blank" rel="noopener">Melany León Méndez</a> y <a style="color: #800080;" href="https://portalciencia.ull.es/investigadores/82015/detalle" target="_blank" rel="noopener">Rosario J. Marrero,</a> es conseguir una muestra representativa de la comunidad universitaria para diseñar un programa que proteja su bienestar psicológico.</p>
<p>El debate social que abre el tema de estudio se basa en la comparación entre la adicción a internet y la adicción a las drogas y al alcohol. «Algunos autores y autoras han sugerido que el uso compulsivo o problemático de las redes sociales puede generar una dependencia similar a la que se produce en la adicción a sustancias con graves consecuencias psicológicas», alerta Melany León. El tema preocupa también al <a style="color: #800080;" href="https://pnsd.sanidad.gob.es/profesionales/sistemasInformacion/home.htm" target="_blank" rel="noopener">Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones</a>, que ratifica el consumo amplio de cannabis, alcohol y un aumento significativo del uso de internet.</p>
<h4>«Las personas con uso problemático de redes sociales y de sustancias coexisten con trastornos mentales como la depresión y la ansiedad»</h4>
<hr />
<p>Las adicciones comportamentales, trastornos de dependencia a actividades repetitivas que resultan placenteras, desafían la salud física, psicológica y social de la juventud. «Las personas con uso problemático de redes sociales y de sustancias coexisten con trastornos mentales como la depresión y la ansiedad, además de problemas de aislamiento e irritabilidad», según la investigadora. Por ello, destaca la necesidad de abordar las conductas de manera preventiva.</p>
<p>El análisis del IUNE también aboga por investigar el síndrome &#8216;Fear of Missing Out (FoMo)&#8217; un término que se refiere al miedo de no estar al tanto de la información más actualizada en todo momento y que tiene como resultado pasar más tiempo en redes sociales. Este anhelo de estar siempre conectado se asocia con problemas físicos y psicológicos, por lo que es materia de estudio para el equipo científico de la ULL.</p>
<p>El estudio aún está en fase de recogida de datos, pero las investigadoras esperan tener resultados concretos a mediados de año. Tras un llamamiento masivo vía correo electrónico, el número de participantes en la evaluación psicológica ascendió a 200 personas. Cualquiera que desee contribuir puede hacerlo de forma anónima al rellenar la encuesta recogida en el siguiente <a style="color: #800080;" href="https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSfkwRi0WIjPdWz36EsnRNjivgnvf1XXEND0tacvHhERfUAwOg/viewform" target="_blank" rel="noopener">enlace</a>.</p>
<p><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-157383" src="https://periodismo.ull.es/wp-content/uploads/2021/03/ODS-3.jpg" alt="" width="117" height="117" /> <img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-157385" src="https://periodismo.ull.es/wp-content/uploads/2021/03/ODS-5.jpg" alt="" width="117" height="117" /></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>No eres lo que publicas</title>
		<link>https://periodismopre.ull.es/no-eres-lo-que-publicas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Andrea Centellas]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 23 May 2023 06:55:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Adicción a internet]]></category>
		<category><![CDATA[Fake News]]></category>
		<category><![CDATA[Influencer]]></category>
		<category><![CDATA[redes sociales]]></category>
		<category><![CDATA[Status Of Mind]]></category>
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					<description><![CDATA[Con las redes sociales cada vez estamos más expuestos a lo que hacemos en nuestro día a día, dejando al resto de personas que puedan saber y opinar sobre nuestra vida. España es el país con mayor adicción a Internet de toda Europa, lo que desencadena problemas de sueño o socialización, entre otros.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Las redes sociales llegaron a nuestras vidas de la mano de Internet y con ellas ha cambiado nuestra forma de vivir. Ahora todo lo que hacemos lo publicamos. Gracias a ellas hay amistades que se han mantenido, incluso reforzado pese a la distancia. Familias que viven en distintos lugares del Mundo pueden verse las caras a través de una pantalla y sentirse más cerca. Además, con su nacimiento, se ha descubierto un nuevo medio de comunicación. La juventud elige las redes sociales para consultar las noticias, aunque son promotoras de las famosas <em>fake news</em>.</p>
<p>Además, cada vez son más las empresas que han triunfado en el mercado mediante la distribución de sus productos debido a la ayuda de personas con gran influencia en la sociedad (<em>influencers</em>). Gracias a esto han surgido nuevas profesiones. Pero no es oro todo lo que reluce.</p>
<p>Hemos llegado a un punto en el que nuestra sociedad vive por y para las redes sociales. Tenemos la necesidad de publicar todo lo que hacemos y mostrar a los demás lo perfecta que es nuestra vida. Esto puede llegar a generar frustración y ansiedad al ver que no alcanzamos esa vida tan perfecta que otras personas nos hacen creer que tienen.</p>
<h3>«Es muy triste que la felicidad y nuestro bienestar dependa de un <em>like»</em></h3>
<p>Antes del nacimiento de las redes sociales las imágenes artificiales, en las que cada imperfección era eliminada y se intentaba mostrar la perfección, era algo que solo se veía en anuncios de televisión y revistas. Pero hoy en día lo vemos diariamente. A través de ellas nos estamos promocionando, como si fuéramos productos. Mediante los «Me gusta» sentimos esa gratificación por parte el resto de las personas que nos hace sentirnos mejor. Pero es muy triste que la felicidad y nuestro bienestar dependa de un <em>like</em> que alguien nos manda mediante una red social.</p>
<p>El problema de esto es que cada vez las personas que más consumen las redes sociales son más jóvenes. La adolescencia es una etapa en la que la opinión de los demás es algo a lo que se le da mucha importancia. Numerosos estudios realizados en los últimos años demuestran las terribles consecuencias que tienen las redes sociales en la salud mental, sobre todo de la juventud. En el informe <em><a href="https://www.rsph.org.uk/our-work/campaigns/status-of-mind.html" target="_blank" rel="noopener"><u>Status of Mind</u></a></em> de la <a href="https://www.rsph.org.uk/" target="_blank" rel="noopener"><u>Real Sociedad de Salud Pública de Reino Unido</u></a> se asocia su uso con altos niveles de ansiedad, depresión y <em>bullying</em> en los jóvenes de entre 16 y 24 años.</p>
<p>Es cierto que las nuevas tecnologías han cambiado la sociedad en general. Gracias a internet amplificamos lo que ya somos. Al estar todo el día ante información ha provocado que seamos un poco más insensibles y superficiales. Pero esto no quiere decir que la sociedad se haya vuelto así con la llegada de las redes sociales, sino que ya existía, pero ha aumentado por su culpa.</p>
<p>Por tanto, a las redes sociales les damos las gracias por mantenernos cerca aquellas personas que no podemos ver en el día a día, pero también tenemos mucho que echarles en cara por los problemas que pueden llegar a desencadenar. Debemos tener presente que todos excesos son malos y hacer un uso responsable. No podemos pasar el día publicando sobre nuestra vida y viendo lo que los demás comparten. Solo la parte feliz, claro.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-157385" src="https://periodismo.ull.es/wp-content/uploads/2021/03/ODS-5.jpg" alt="" width="117" height="117" /> <img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-157390" src="https://periodismo.ull.es/wp-content/uploads/2021/03/ODS-9.jpg" alt="" width="117" height="117" /></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El mono de las redes sociales</title>
		<link>https://periodismopre.ull.es/el-mono-de-las-redes-sociales/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Gara López]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 30 Apr 2022 07:30:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Adicción a internet]]></category>
		<category><![CDATA[David Fuentefría]]></category>
		<category><![CDATA[instagram]]></category>
		<category><![CDATA[Ministerio de Sanidad]]></category>
		<category><![CDATA[redes sociales]]></category>
		<category><![CDATA[Twitter]]></category>
		<category><![CDATA[Whatsapp]]></category>
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					<description><![CDATA[El uso compulsivo de Internet produce perdida de atención, concentración e introspección entre los cibernautas. El profesor de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación, David Fuentefría, ha desarrollado un proyecto entre el alumnado de periodismo para demostrarlo.  ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Mi paso por las redes sociales comenzó antes de tener la edad mínima para poder usarlas. Empecé creando mi primera cuenta con el ordenador portátil de mi padre en la red social Tuenti. No sabía que era ni para qué servía, pero eso no me impidió usarla. <span style="font-weight: 400;">Cuando entré en la ESO me dieron mi primer smartphone, y ahí comencé en mi segunda red social, Instagram. Seguía sin tener la edad mínima pero tenía mi cuenta activa, y podría decir que fue en ese momento en el que me aficioné a estas aplicaciones. </span></p>
<p>En cierto modo, las redes sociales enganchan, y como si fuera una droga acaban degenerando adicciones en los navegantes. Según Estudes, un estudio sobre las adicciones comportamentales realizado por el <a href="https://www.sanidad.gob.es/">Ministerio de Sanidad</a>, demostró que un 3,7 % de la población española usó Internet de forma compulsiva entre 2019 y 2020.</p>
<p>No te vuelves adicta a ellas de la noche a la mañana. Es un proceso lento que vas haciendo de forma inconsciente, y cuando por fin te das cuenta ya es tarde. Acabas asumiendo malos hábitos como tener siempre el móvil encima, en cualquier momento a cualquier hora, o buscar la foto perfecta y hacer lo imposible para conseguir el mejor ángulo, sin que importe nada correr algún riesgo (caer de una gran altura o parar el coche en mitad de la carretera).</p>
<p>Otro de los efectos secundarios que suponen estas adicciones es la falta de atención y concentración. Tu mundo son las redes, lo que pase fuera de ahí pierde importancia, desde lo social a lo lectivo. Con social me refiero a que la gente joven, actualmente, socializa a través de las aplicaciones. Y desde un punto de vista educativo, las redes sociales también han causado estragos. Pues se derrocha mucho tiempo pendiente al mundo cibernético que, en ocasiones, nos olvidamos de entregar tareas o recurrimos a internet para buscar la solución de manera rápida y fácil.</p>
<h3>«Los primeros días resultaron bastante duros, pues llevaba nueve años de mi vida usando las redes sociales día sí y día también»</h3>
<p>Personalmente, no me consideraba adicta. Las usaba a diario, pero nunca me fijé en que podía ser excesiva la cantidad de horas que pasaba en ellas hasta que empecé el proyecto del profesor David Fuentefría: <a href="https://periodismo.ull.es/la-tecnologia-dificulta-la-comunicacion-entre-el-docente-y-alumnado/"><i> Desconexión digital y periodismo: recuperando atención, concentración e introspección.</i></a> Me adentré en este proyecto como un reto personal, quería reducir mi consumo de redes desde hacía tiempo, y esta era la oportunidad perfecta. Y funcionó, conseguí reducir mi adicción.</p>
<p>Estuve participando un total de diecinueve días. Los primeros días resultaron bastante duros, pues llevaba nueve años de mi vida usando las redes sociales día sí y día también. Tanto así, que entraba en otras aplicaciones (de ropa por ejemplo) por el mono que sufría constantemente, pero que poco a poco fue disminuyendo.</p>
<p>Cuando terminé la primera semana me sentí muy bien conmigo misma, nunca me hubiese imaginado estar toda una semana desconectada del mundo digital al que era adicta. Me estaba superando, me estaba ayudando, y eso me daba más ganas de continuar, de seguir con el reto.</p>
<p>Aprovechaba más las horas, me sentía más creativa y con más energía. El tiempo libre que me dio este experimento lo dedicaba a centrarme más en mis estudios. Pero con el pasar de los días se hacía más pesado continuar con el reto. Pasar tiempo sola suponía pensar en ello, y eso provocaba que fuese cada vez más difícil permanecer en la desconexión.</p>
<h3>«La vida social de las personas a día de hoy está reducida a las redes sociales»</h3>
<p>Asimismo, al estar tanto tiempo sin redes me perdía las actualizaciones de la vida de mis amigos, y no me di cuenta de eso hasta que, hablando con uno de ellos sobre el proyecto en el que me había sumergido casi dos semanas atrás, me dijo: «Que guay, un proyecto que te quita la vida social». Al principio no le hice mucho caso, pero después me di cuenta que tenía razón. No en que el proyecto de Fuentefría te quitase la vida social, sino en que la vida social de las personas a día de hoy está reducida a las redes sociales.</p>
<p>Reaccionar, responder o dar «Me gusta» a las publicaciones de tus seguidos es lo que se usa hoy en día para intimar con las personas que quieres conocer. Este nuevo método resulta frío, pero desgraciadamente es la realidad de las nuevas generaciones. Estamos tan sumergidos en la tecnología que hasta se ha apoderado de nuestra vida social.</p>
<p>Para quedar con nuestro amigos usamos las redes sociales como WhatsApp o Instagram. Sabemos donde están y que están haciendo nuestros conocidos a través de sus <em>stories</em> de Instagram, o de como se sienten por sus tuits<em>.</em> No voy a negar que las redes sociales han servido de ayuda para muchas personas, pero de una manera u otra, sigue siendo triste que la vida social de las personas este gobernada por las redes sociales.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-157383" src="https://periodismo.ull.es/wp-content/uploads/2021/03/ODS-3.jpg" alt="" width="117" height="117" /> <img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-157385" src="https://periodismo.ull.es/wp-content/uploads/2021/03/ODS-5.jpg" alt="" width="117" height="117" /></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El peligro de posar</title>
		<link>https://periodismopre.ull.es/el-peligro-de-posar/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Laura Izquierdo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 18 Jun 2021 12:08:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Adicción a internet]]></category>
		<category><![CDATA[Ansiedad y depresión]]></category>
		<category><![CDATA[redes sociales]]></category>
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					<description><![CDATA[Casi la totalidad de la población tiene acceso a internet y más de la mitad de esta utiliza las redes sociales a diario. La juventud es la más expuesta a los medios y esta nueva forma de relacionarnos puede afectar tanto a su autoestima como a su forma de ver la vida.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>La tecnología se ha vuelto una parte indispensable en nuestras vidas y, con ella, internet. Según <a href="https://www.expansion.com/economia-digital/innovacion/2018/02/01/5a72e73a22601db2288b4658.html" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Expansión</a>, en España el 85 % de personas están conectadas a la Red. Esto significa que, al igual que comer, beber o dormir, nos despertamos pensando en revisar el teléfono o teletrabajar. Aunque el uso de esta herramienta no se reduce solo a la actividad laboral ya que, conforme al diario español, 27 millones de españoles utilizaban las redes sociales en 2018. Pero, ¿cómo afecta a la vida este nuevo modo de relacionarnos?</p>
<p>Está demostrado que el abuso de sitios como Twitter o Facebook es capaz de generar adicción, aislamiento social, ansiedad y pérdida de la noción del tiempo que impida realizar otras actividades más allá de la pantalla del móvil. En especial, la juventud puede llegar a creer que la vida en línea es la vida real y desarrollar fobia a interacciones presenciales.</p>
<p>La Teoría del Cultivo es el ejemplo perfecto para explicar el peligro de estas plataformas. En los años noventa se utilizó para demostrar que cuanta más televisión veía una persona, más creería que lo que ve es real. Como consecuencia, actualmente hemos normalizado perseguir la vida ideal que muestran los grandes <em>influencers</em>. Aceptamos la creencia de que debemos ser perfectos, felices y atractivos en todo momento.</p>
<h3>«Las redes sociales empeoran la ansiedad y depresión en la juventud»</h3>
<p>Sin embargo, más que motivación para ser mejores, encontramos frustración pues al compararnos continuamente siempre seremos inferiores. Asimismo, el FOMO (Fear of missing out) o miedo a perderse algo alimenta el círculo vicioso de estar a la altura de un canon inalcanzable. De acuerdo con la <a href="https://www.observatoriodelainfancia.es/oia/esp/documentos_ficha.aspx?id=5346" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Royal Society for Public Health</a>, las redes sociales empeoran la ansiedad y depresión en la juventud. Ver imágenes poco realistas de usuarios de su edad pasándolo bien puede hacer que se comparen y se sientan culpables de desaprovechar su vida. Entonces, ¿de qué manera tenemos que usar internet para que no nos afecte negativamente?</p>
<p>Para poder disfrutar de sus beneficios hay que conocer la realidad o, mejor dicho, saber identificarla. No podemos comparar nuestra vida repleta de cosas buenas y malas con un momento posado, editado y subido a Instagram. Además, la autoestima es esencial para no caer en lazos tóxicos, como ocurre en los vínculos interpersonales. A veces buscamos la aprobación perteneciendo a un grupo o parecernos a alguien para valorarnos, cuando lo que necesitamos es aceptarnos. Ante la toxicidad de los medios, la bondad del amor propio.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-157385" src="http://periodismo.ull.es/wp-content/uploads/2021/03/ODS-5.jpg" alt="" width="117" height="117" />  <img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-157383" src="http://periodismo.ull.es/wp-content/uploads/2021/03/ODS-3.jpg" alt="" width="117" height="117" /></p>
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